Con una expansión de 8,9% en el primer trimestre, en comparación con igual período de 2015, Atacama lideró el crecimiento económico regional, mientras que Arica y Parinacota anotó la mayor contracción, de 5,1%, según el Indicador de Actividad Económica Regional (Inacer) que elabora el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Si bien Daniel Llorente, presidente de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa), ve un motivo de alegría en los buenos números regionales, advierte que hay que tomarlos con cautela. El resultado, explica, «está fuertemente influenciado por el sector construcción, que está ligado a las obras de reconstrucción de caminos post aluvión». También impacta la cosecha de la fruta de exportación, que demanda gran cantidad de personas, pero ese proceso culminó, agrega. A Llorente le preocupan las disminuciones en la actividad pesquera en la zona, así como las caídas en la industria manufacturera, comercio y transportes, mientras la minería se mantiene neutra.
«Los sectores de mayor impacto en términos de mano de obra regional están siendo fuertemente golpeados», enfatiza.
Además, Atacama se presenta como la zona con mayor desempleo (9,2%), apunta Yerko Villela, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción de Copiapó. También destaca que la inversión privada ha bajado, lo que se refleja en que la edificación no habitacional (comercio, industria y servicios financieros) tuvo una incidencia negativa, y la construcción habitacional creció marginalmente.
Efecto de la industria
La contracción de la actividad en Arica y Parinacota se debió principalmente a una disminución en la industria manufacturera, asociada a una menor fabricación de prendas de vestir y de equipos de transporte, señala el INE.
Se paralizó en parte la confección del vestuario del sector minero debido al decrecimiento del empleo, afectado por la caída en el precio del cobre, indica Franz Castro, seremi de Economía de Arica. También atribuye el resultado a la caída de la pesca industrial y artesanal por efecto de la corriente de El Niño en la pesca pelágica o de superficie.
Castro señala que en 2015 destacó el nivel de actividad de la construcción, debido al empuje del plan especial de desarrollo de zonas extremas, y ahora el sector público colabora con proyectos como la construcción de más de dos mil viviendas sociales y obras de mejoramiento del borde costero, entre otros.
Para el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción en Arica, Cristián Bustos, este es «momento para reaccionar». En su opinión, era difícil mantener niveles de expansión de 8% en el sector como en 2015. «Nos parece complicado que una región que tiene tantas falencias y está tan retrasada con respecto al resto del país no pueda mantener su tendencia al crecimiento, pese a todos los beneficios existentes», señala el dirigente.
Fuerte avance en Maule y Magallanes
Maule y Magallanes, con expansiones de 7,2% y 6,3% respectivamente, son otras dos regiones que destacan por su crecimiento en el primer trimestre.
En Maule, el sector silvoagropecuario lideró el crecimiento, principalmente por el mayor dinamismo del sector silvícola o forestal. La construcción también tuvo una incidencia positiva por la mayor inversión en obras de ingeniería pública asociadas a obras viales. La minería fue el único sector que tuvo una incidencia negativa.
La industria manufacturera, con mayor producción pesquera y fabricación de sustancias químicas básicas, tuvo una incidencia positiva en el crecimiento de la región de Magallanes. La construcción también contribuyó a través de obras de ingeniería pública ligadas a la conservación de caminos y ampliación de infraestructura regional. La incidencia negativa se dio en los subsectores pecuario y silvícola.
Tarapacá y Los Ríos registraron una contracción en doce meses de 3,4% y 2%, respectivamente. En el primer caso, incidió el menor dinamismo de las ventas reales en el comercio de Zona Franca y la disminución de la pesca artesanal por el menor desembarque de la especie anchoveta. En Los Ríos, el resultado obedece al desempeño negativo de la edificación no habitacional y al subsector silvícola.
La actividad retrocedió 1,6% en Antofagasta, principalmente por una caída en la producción de cobre, y 0,6% en la región de Los Lagos, por bajas en la industria pesquera y obras de ingeniería pública. Coquimbo, en tanto, tuvo una contracción de 0,9% y la edificación no habitacional fue la principal causante.
Variaciones
En 8 de las 14 regiones la actividad económica se expandió en el primer trimestre.( El Mercurio )