Grandes proveedores desarrollan estrategias para enfrentar ajuste de costos de mineras

La tecnología, la eficiencia energética y capacitación del capital humano, son clave para lograr ahorros en el sector.

Las compañías mineras han venido ajustando sostenidamente sus proyecciones de inversión a 2020, las que pasaron de US$ 100.000 millones a US$ 50.000 millones. A esto se suma alza de costos de producción, ley del mineral decreciente, y menos ánimos para materializar inversiones frente a la judicialización de los proyectos. En este contexto, las empresas están ajustando sus estructuras de costos y apuntando a mejorar la eficiencia y la competitividad para enfrentar el nuevo escenario, situación que va en línea con las estrategias que están desarrollando los grandes proveedores del rubro. “La industria minera ha sido altamente impactada por la paralización de importantes proyectos”, señala Andrés Aguirre, presidente de la Asociación de Proveedores de la Minería (Aprimin), y añade que las mineras han privilegiado optimizar el uso de sus activos a un mínimo costo, lo que ha redundado en revisión de contratos, bajando tarifas, alcances o terminándolos anticipadamente.

Añade que uno de los sectores más afectados son los proveedores de maquinaria. Desde Finning, por ejemplo, estiman que el capital a invertir en el mediano plazo, será menor al de años anteriores, en torno a los US$ 35 millones. Marcello Marchese, presidente de Finning Sudamérica sostiene que desarrollaron “una capacidad como proveedor basada en una demanda proyectada mayor a la actual, lo que implica ajustes y la pérdida de parte de la capacidad desarrollada”. No obstante, ya están tomando medidas. “Hemos ido acomodándonos al nuevo escenario de precios, y comenzamos a trabajar en un programa de capacitación enfocado a nuestra fuerza técnica y liderazgo. Contar con una fuerza laboral mejor preparada es clave para mejorar los niveles de productividad”, adelanta Marchese.

El rubro de las tecnologías para la minería también se ha visto afectado. Claudio Soto, gerente general de Coasin Mining Solutions, señala que todas las empresas que proveen servicios e insumos al sector se han visto afectadas por los planes de reducción de costos de las empresas mineras. No obstante, los actores de este sector también ven oportunidades. Felipe Ramírez, director de ventas de Oracle Chile, expresa que “lo que ocurre en períodos de crisis económica como la que afecta a la industria minera, es que la composición de los productos que se venden cambia en forma importante y se focaliza en aquellas iniciativas que buscan optimizar recursos”, comenta. Y es justamente aquí donde la tecnología puede aportar.

Los desafíos

Pese a los negativos pronósticos para el mediano y largo plazo, los proveedores se muestran optimistas y sus ejecutivos coinciden en que la tarea es innovar y aumentar la productividad para así incrementar la competitividad de la industria. Desde Aprimin afirman que es claro que el eje estratégico de las empresas debe centrarse en ser más eficientes y elevar la productividad. Para ello, el presidente del gremio sostiene que “estamos apoyando a nuestros clientes en iniciativas de innovación y sustentabilidad, para hacer de esta una industria más competitiva cada día”.

Tanto la desaceleración, los costos de la energía, la baja ley del mineral, la judicialización de proyectos y el uso eficiente del agua representan desafíos importantes, sentencia Claudio Soto, de Coasin, y añade que “desde el punto de vista del capital humano, la reducción de costos también implica sacrificar profesionales y técnicos, que en el caso de esta industria cuesta mucho especializar”.

Ramírez de Oracle Chile, en tanto, sostiene que el gran desafío viene de la mano de la innovación, y sentencia que “muchas veces el foco extremo en la reducción de costos no nos deja pensar en los temas con perspectiva y plantearnos de forma profunda la forma como hacemos las cosas hoy en día”.

Mauricio Mazuela, gerente comercial de Tecnologías de ABB Chile, comenta que el desafío actual es “reducir la correlación entre crecimiento económico y consumo de energía, y la clave es la eficiencia energética, pues es la forma más rápida y económica de reducir emisiones y mejorar la seguridad energética”. Por ello, añade que los desafíos de la industria van en la línea de la optimización en el uso de energías, y sostiene que “en promedio, un dólar invertido en equipos eléctricos más eficientes, electrodomésticos o edificios, evita más de dos dólares en inversión de suministro eléctrico”.

Varios actores del sector sostienen que lo fundamental es apoyar a las mineras en alcanzar la excelencia operacional de manera rentable y sustentable, para lo cual es clave desarrollar iniciativas tendientes a identificar oportunidades de mejoras de productividad e innovación a través de las tecnologías.

Fuente: Diario Financiero

Comenta esta Noticia!