Sindicatos de Chuqui condicionan suspensión del paro y Codelco endurece su postura

   

Tras una extensa asamblea del consejo de presidentes de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC) de este martes, la organización sindical logró desactivar el paro que tenían programado los operarios de la división Chuquicamata. El presidente de la FTC, Juan Olguín, explicó que la idea era encontrar una salida al conflicto a través del diálogo; sin embargo, en ese acuerdo que se logró anteayer no se descarta una movilización.

Según la información que manejan trabajadores de esa división, se mandató al consejo directivo de la FTC para que resuelva el reintegro de los trabajadores que fueron desvinculados por el artículo 161 (necesidades de la empresa), y de ser negativa la respuesta, “será el propio consejo el que convoque al paro sin que medie consejo de presidentes”. Esto último se desprende de un informativo interno de los trabajadores. También se exigió condenar las supuestas prácticas antisindicales vistas en la última negociación en la división El Salvador, deteniendo el traspaso de socios entre los sindicatos, y crear una mesa de conversación en Chuquicamata, “donde se respete nuestro derecho a incidir en temas como: Plan de Egreso, nuestras propuestas de empleabilidad”, explican.

Sin embargo, la idea de paralizar significó un nuevo quiebre al interior de los sindicatos de la minera estatal, principalmente con las organizaciones de El Teniente, donde cinco de las seis entidades por estos días afinan los detalles de la renovación de su contrato colectivo, y no comparten la idea de la movilización.

“Acá hay poca probabilidad de llamar a los trabajadores y decirles que vamos a entrar a negociar, pero antes vamos a tener que realizar un paro nacional por los problemas de Chuquicamata. Es muy difícil tomar una decisión así”, afirma un dirigente de El Teniente.

Minera critica reclamos de los trabajadores

La plana ejecutiva de Codelco en pleno llegó ayer a la Cámara de Diputados para participar en la comisión de Minería. En ese escenario fue que el presidente ejecutivo de la estatal, Nelson Pizarro, se refirió en duros términos a los reclamos de los trabajadores de Chuquicamata, apuntando a que el futuro de esa división está asegurado, siempre y cuando se pueda lograr el proceso de transformación, que supone la salida de 1.000 trabajadores con planes de egreso, más otros 700 “enfermos profesionales, o jubilables”.

Explicó que en 2013 se creó un plan de egreso “exageradamente generoso”, en el que se entregaban US$ 300 mil por trabajador, lo que se redujo a la mitad por el directorio de la empresa. “Esto generó una crisis con la dirigencia de Chuquicamata, que no acepta esta reducción”.

Pizarro dijo que “mi impresión es que deberíamos llegar a acuerdo con los trabajadores, porque no hay alternativa. Si no lo hacemos, difícilmente materializamos las reservas mineras que aún quedan en Chuquicamata”. Agregó que están dispuestos a lograr acuerdos, pero advirtió que las relaciones laborales “están en la gerencia de las divisiones” y no en la presidencia ni en el directorio.

Negociación
Nelson Pizarro dijo que esperan cerrar este mes negociación con sindicatos de El Teniente.
 ( ElMercurio)

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