Hay oportunidades para emprender en minería

hay«Es tiempo de revolverse, de levantarse, de no morirse, de mirar de frentede no dejar que el tiempo pase.Es tiempo de rehacerse, de reutilizarse, de reciclarse, es tiempo de no volverse, de tirar hacia delante.Son malos tiempos para cobardes»

Estas frases, escritas en una bolsa de lona cuya imagen circula en internet y cuyo autor desconocemos, representan el espíritu que debe primar en una empresa del sector minero y afines, sean estas mineras, proveedoras y contratistas, centros de estudio, universidades y centros de formación y otros, que están viviendo un momento difícil provocado por  la coyuntura de precios que sufre el cobre y otros metales. Es lo contrario a «lloriquear», más aún cuando el ciclo de precios es un fenómeno más que recurrente en el pasado y que volverá a ocurrir en el futuro. Por tanto, quien quiera emprender en el ámbito minero deberá enfrentar esta realidad tarde o temprano.Hace dos mil años en la antigua Roma, el poeta Horacio nos dejó esta sentencia: «En la adversa fortuna se descubre al genio y en la prosperidad se oculta». Es por eso que los «valientes», en cada empresa, deben impulsar los cambios que implican mayor productividad laboral, nuevas tecnologías, innovaciones en procesos, productos y servicios; todas tareas que el fenómeno del emprendimiento y su versión interna, el intraemprendimiento, contribuyen a impulsar.
LA IDENTIDAD MINERA¿OPORTUNIDAD O AMENAZA?
Para nadie es un misterio que la minería en Chile es una actividad que tiene una fuerte cultura. Desde el lenguaje (los viejitos, el Jefe, el patas negras y el pat’e lija, etc.) hasta las bajas tasas de rotación laboral, la gente que trabaja en el sector es un grupo particular, donde no es fácil ingresar y donde tiende a predominar la obediencia y la disciplina.Mirando con realismo y cariño, ¿esta actividad no tiene acaso características estructurales que hacen muy difícil los procesos de transformación? Y si ello es así, ¿no habrá otras que los favorezcan? ¿O estamos condenados a cruzarnos de brazos y ver cómo los avances tecnológicos y nuevas formas de explotar el cobre se desarrollan en lugares distintos y distantes?
PROBLEMAS ESTRUCTURALES
Revisemos algunos de esos problemas estructurales más significativos y relevantes, lo que nos permitirá entender mejor qué ocurre al interior de las empresas y también adaptar nuestro propio modo de actuar en cuanto emprendedores. El costo de falla: Los costos asociados con un mal funcionamiento de una nueva tecnología o con el fracaso de un proceso productivo distinto del tradicional pueden alcanzar cifras estratosféricas que ninguna empresa quisiera afrontar (amén de los proveedores). Obviamente, esto tiene una relevancia aún mayor en tiempos de altos precios. Esta situación explica por qué un emprendedor en su carrera por desarrollar un nuevo producto o servicio debe tener muy en cuenta la distribución de los riesgos entre los distintos actores, y, en particular, el costo de falla.
Un proceso continuo: Siendo la minería muy intensiva en capital y con altos costos de puesta en marcha y detención de su proceso productivo, el modo de producción que utiliza es continuo. Las operaciones solo paran en caso de mantenciones o fuerza mayor. En este contexto, es muy complejo detener un proceso para probar un nuevo equipo o tecnología, o experimentar una nueva fórmula de hacer las cosas. La producción continua explica también la vulnerabilidad de la actividad a paralizaciones laborales, que han dado origen a aumentos de remuneraciones sin un correlato en productividad y a los bonos millonarios que han cerrado las negociaciones colectivas en los últimos diez años.
La seguridad, nuestro sello: Es muy conocido el hecho de la bajísima accidentabilidad de la minería, siendo la actividad laboral más segura del país, como lo demuestra la tasa de frecuencia de accidentes. Sin embargo, si uno se descuida en el trabajo minero, puede perder la vida, como lo refleja la alta tasa de gravedad que muestra la actividad. Por lo tanto, extremar el cuidado en el trabajo es condición sine qua non en nuestro sector, y los logros alcanzados nos enorgullecen.  Pero también debemos ser sinceros: mucha ineficiencia, burocracia, papeleo sin aporte de valor y cobardía en la toma de decisiones se suelen esconder en el día a día detrás del sacrosanto concepto que «nada justifica que asumamos riesgos no controlados que atenten contra nuestra salud o seguridad», una frase que, con variaciones, está presente en todas y cada una de las cartas de valores de las empresas mineras.
No es nuestro propósito agotar el análisis de los  problemas estructurales, pero en ese listado también puede incluirse el aislamiento propio de las faenas mineras con su funcionamiento y su casi nula interacción con el entorno, y las buenas condiciones laborales expresadas en remuneraciones y beneficios muy por encima del promedio nacional, lo que explica el temor a perder el empleo, y orienta la toma de decisiones hacia el mínimo riesgo.FACTORES ESTRUCTURALES FAVORABLES
Entonces, ¿estos problemas estructurales hacen imposible el emprendimiento, la innovación y los procesos de cambio?Sin duda lo hacen más difícil que en otras actividades. Pero, por otro lado, también existen factores estructurales favorables al ambiente de cambio y que son comparativamente imposibles de emular en otros sectores económicos. Veamos algunos:
1.El tamaño de clase mundial:Chile está en la «ligas mayores» en la minería en cuanto a niveles de producción. Están presentes las principales empresas mineras del orbe y, acompañándolas, las mayores casas proveedoras de equipos y maquinaria para la minería (OEMs). Ello significa que tenemos una masa crítica inusitada para el tamaño de nuestra población y economía. Por lo tanto, cualquier esfuerzo de transformación, negocio o proceso innovador exitoso tiene un mercado y una aplicación globales.
2.La calidad del recurso humano:En este mundo globalizado, los mineros chilenos han logrado llegar alto. Desde la influencia internacional de los ejecutivos de Codelco en la minería del cobre hasta el liderazgo de compatriotas en empresas multinacionales, se nota que hemos avanzado en los últimos 25 años. Hoy son muchos los profesionales chilenos que trabajan en el exterior, siendo una red de alto valor que debiéramos aprovechar a fin de posicionar al país como un referente en materias de procesos, ingeniería y gestión mineros.
3.El cluster minero:Considerando la forma en que se ha desarrollado la minería, en lugares particulares, y siendo la mayoría de sus profesionales y ejecutivos de formaciones equivalentes, el grado de conocimiento y confianza que se empieza a generar entre todos es elevado. Esta circunstancia permite una difusión muy fluida de las innovaciones y de las nuevas formas de trabajo, lo que contribuye a la competitividad de todo el sector minero chileno. Un ejemplo muy virtuoso lo vemos en las prácticas en torno a la seguridad, salud y medio ambiente (HSEC) que surgió impulsado por las empresas extranjeras y rápidamente se convirtió en un estándar de toda la minería. Es por ello que toda iniciativa que impulse a mineras, proveedores, universidades, en fin, lo que se denomina el cluster minero, a competir y cooperar para impulsar la innovación , la productividad y el emprendimiento, es una tarea común a la que nadie se debe restar.( El Mercurio )

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